A.M.P.A. y Alumnos Mayores “Manuel Cano”del Conservatorio Profesional de Música “Ángel Barrios

  c/ Torre de los Picos, s/nº ZAIDÍN 18008 (GRANADA) España.



A.M.P.A. del Conservatorio Profesional de Musica de Granada

 

                   RESUMEN DE LO TRATADO EN RUEDA DE PRENSA(25-05-2000)

               Las autoridades están jugando con la construcción del nuevo Conservatorio Profesional de Música de Granada. La actual Delegada Provincial de Educación y Ciencia, Carmen García Raya, se niega a recibir a la AMPA de este Conservatorio para tratar de la situación del proyecto de construcción, o de cualquier tema referido a los estudios musicales. 

Hay dinero para los acontecimientos musicales de élite, pero no hay dinero para la enseñanza musical de los granadinos, castigando culturalmente a los niños de Granada, que deberían proporcionar la cantera de las Orquestas y bandas granadinas.

 No se puede enseñar ni aprender bien música en los actuales edificios en los que se encuentra ubicado, de forma provisional, el Conservatorio Profesional de Música de Granada porque:

*   No son edificios aptos para enseñanzas musicales, pues están ideados y creados  para otro tipo de enseñanzas.

*   No cuentan con un auditorio, pieza principal de un Conservatorio.

*   No dispone, por ser provisional, de los instrumentos y medios necesarios.

*   Tampoco contamos con una plantilla de profesorado suficientemente estable que ofrezca continuidad (hay 48 profesores, de los cuales sólo 5 son fijos).

         Denunciamos que la Consejería de educación pretende acabar con los grados elementales de la música en los conservatorios como demuestra la continua reducción de plazas ofertadas para ese grado, reflejadas en el siguiente resumen, referido a Granada:

Curso 98/99..........219 plazas ofertadas

Curso 99/2000......187 plazas ofertadas

Curso 2000/2001...125 plazas ofertadas
             Denunciamos, y se lo hemos hecho saber reiteradamente a la Consejería de Educación, que las actuales pruebas de acceso a los grados elemental y medio, mediante un tribunal examinador, no son pruebas de actitud que pretendan saber la capacidad de los alumnos para los estudios musicales, sino que son en realidad unas verdaderas OPOSICIONES SELECTIVAS para limitar el número de plazas por intereses económicos.

En este sentido, podemos afirmar que la Delegada de Educación y Ciencia, Carmen García Raya, miente cuando afirma, en declaraciones suyas recogidas por el diario IDEAL el 4-5-2000, que “todos los que aprueben tendrán plaza”, sabiendo que ella misma había firmado, días antes (4-3-2000) un escrito limitando el número de plazas para el próximo curso a 125 plazas para el grado elemental y 186 para el acceso al grado medio, dejando claro que el dicho número están incluidos los alumnos repetidores. Cuando se han presentado 407 solicitudes para el primer caso y 457 solicitudes para grado medio. Esto significa, pues, que la delegada de educación pensaría “suspender” al 70% de los niños y niñas que quieren acceder o continuar sus estudios musicales; o quizá estaba intentando tomarnos el pelo a todos; o quizá, en el mejor de los casos, había cambiado de parecer y decía la verdad al afirmar que “todos los que aprueben tendrán plaza”. Precisamente, esta postura última es la que esta AMPA ha defendido siempre. Es decir: “niño aprobado, niño con plaza”.

 Sabiendo que aún no existe en Granada ninguna escuela municipal de música que pueda sustituir al grado elemental y al grado medio del Conservatorio Profesional de Música, la defensa del  “NIÑO APROBADO, NIÑO CON PLAZA” es la única alternativa que tenemos los padres, madres, alumnos y alumnas. Creemos que ésta debe ser la posición que deben defender los poderes públicos,  y la delegada de educación y ciencia, en particular.

 Manifestamos, como padres de alumnos, nuestra profunda preocupación por la dilación que venimos padeciendo ante los graves problemas que arrastran las enseñanzas musicales en Granada, debido a una mala planificación y falta de previsión de la Administración y que llevan como consecuencia:

 -    Insuficiencia de plazas en el Conservatorio de Música.

-    Falta de medios materiales, instrumentos, etc. y de un edificio que responda a las necesidades de las enseñanzas musicales.

-    Que nuestros hijos se vean sometidos a la tortura sicológica de enfrentarse ante un tribunal examinador, al saber que existe un fuerte “númerus clausus” y que no basta con que el tribunal considere a un alumno apto para los estudios musicales, sino que debe obtener un buen puesto entre los aprobados para poder entrar a estudiar o para continuar sus estudios en el caso del grado medio. Dándose bastantes casos de alumnos que aprueban bien sus cursos y no le dejan continuar al grado medio, aún aprobando la correspondiente prueba de acceso ante un tribunal.

-    Que año tras año los padres y los alumnos nos vemos obligados a protagonizar un largo calvario de protestas  y manifestaciones al ver como las esperanzas de nuestros hijos de acceder a los estudios de música o de acceder al Grado Medio de las enseñanzas musicales se ven defraudadas por una oferta de plazas inadecuada.

        Como padres y madres de alumnos, creemos que todo alumno/a que supere dichas pruebas de acceso ante un tribunal, debe tener su plaza asegurada, como contempla la LOGSE, y no deberían ser unas verdaderas “oposiciones”, en función de oscuros criterios de la Administración.

 ¿Quién diría que en Granada, Ciudad Cultural de Valor Universal, con activos “Patrimonio de la Humanidad”, se dan estos contrasentidos? Una Orquesta Clásica cofinanciada por la Junta de Andalucía; unos Festivales Internacionales de Música y Danza idem; una población de 50.000 estudiantes universitarios. En este escenario resulta paradójico que cientos de niños granadinos tengan que mendigar una plaza para estudiar música sabiendo de antemano que la mayoría no lo conseguirán, aunque pasen las correspondientes pruebas de aptitud. Esta situación nos lleva a la existencia de una injusta discriminación social, con desigualdad de oportunidades para los niños, ya que sólo una minoría de padres con posibilidades económicas puede superar esta vergonzosa situación, enviando a sus hijos a Escuelas Privadas de Música.

                                                                                  En Granada, a 25 de mayo del 2000.
                                                                                 
El secretario de la AMPA,
Alejandro Soldado Arco.